La compra de seguidores es, sin duda, un tema que está muy al día aunque no lo parezca. Muchas son las empresas que se dedican a las venta de seguidores y muchas las que deciden comprar followers. Tan sólo es necesario, realizar una búsqueda en Google y veremos que podemos adquirir, por ejemplo, 1.000 seguidores para Instragram por 22,80$ .

LLegado el momento en el que decides que tu marca tiene que estar en Redes Sociales. Lo primero es decidir en qué redes sociales vas a tener presencia.  Sí, lo sé, te acabo de fastidiar si pensabas abrirte un perfil en cada de ellas pero lo siento, este juego no funciona así. Cada plataforma tiene un público objetivo con unos intereses concretos, no sirve de nada la idea de estar porque hay que estar o porque está mi competencia. Analiza primeramente a tu público, defínelo y busca la red social que sea más acorde a él.

El siguiente paso es desarrollar una estrategia de social media adecuada a tu marca. No sirve de nada postear cuando tengas un hueco y subir lo que primero te venga en gana, muchos más ahora con todos los cambios que se están dando en algunas redes sociales como Facebook donde la visibilidad de la marcas ha caído empicado. Hace falta estrategia en cuanto a horarios, marketing de contenidos, interacción….vamos lo que viene siendo generar engagement, esa palabreja que cada vez tiene más sentido.

Los comienzos son duros en redes sociales, cuesta darse a conocer y generar una comunidad, no nos vamos a engañar. Y salvo que pase lo que esta semana pasada ha ocurrido con Instagram, donde muchos usuarios han visto incrementadas sus cuentas en cuanto a seguidores por error, la consecución de seguidores es lenta y paulatina.

LLegados a este punto, la tentación es comprar seguidores. ¡Sí, comprarlos! porque claro tu competencia tiene ya un puñado de ellos y tú como marca no puedes esperar a generar un comunidad de calidad, así que lo más fácil es comprarlos. Siento decirte que esto es un gran error por varios motivos.

Motivos por lo que NO hay que comprar seguidores:

1.- Tus fans actuales no son tontos y si de la mañana a la noche tienes 1.000 seguidores más, eso huele y muy mal.

2.-Se te añadirán a tu lista de fans un montón de seguidores vacios y con nombres extraños.

3.-Detrás de la gran mayoría de esos perfiles no hay nadie, simplemente están creados para ser vendidos y para que se aumente tu número de seguidores.

4.- Si no hay nadie detrás de esos perfiles, nadie le dará a Me gusta en tus publicaciones, nadie hará RT, nadie pulsará el corazón de Instagram.

5.-No estarás creando una comunidad de calidad. La cantidad no es importante, es importante la calidad, es decir, vale mucho más 100 seguidores que interactuen con tu marca y que verdaderamente les guste, que mil que nunca harán nada.

6.-Tu imagen de marca se puede llegar a ver dañada, sí, porque los usuarios no son tontos y sabrán que estás haciendo trampas al final. Una cuenta que se abre y ya tiene 1.000 seguidores de base…..Mal!

Por todo ello, mi recomendación es la no compra de seguidores porque si bien en un principio el efecto número te puede parecer positivo, a la larga no te ayudar para nada a tus objetivos e incluso tu imagen de marca se puede ser afectada. Mejor lograr una comunidad de calidad que tener una comunidad de cantidad.

Nos vemos en las Redes.

 

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